LA HISTORIA DEL DILUVIO: SOD (SECRETO) DEL ARCA DE NOÉ

Hemos estado comentando la historia del Diluvio, tratando aquí diferentes temas, sin embargo, creo que coincidiremos en que el Arca de Noé es el mismísimo corazón de esta historia. Por eso, es el Arca lo que viene a ser el mensaje profético de Dios para el futuro de la humanidad. Algunas veces, la gente ha lanzado una botella al mar con un mensaje en su interior, y años después alguien la encuentra y el mensaje que contiene puede ser leído. Este es el cuadro que tengo para el Arca de Noé: el mensaje profético está dentro de la historia, es nuestra tarea descifrarlo para así entender el mensaje. Probablemente, el mismo Noé, ni se percató del significado profético de su propia historia (igual como quien lanzó la botella al mar, no sabía quién ni cuándo la encontraría) –pero Dios, definitivamente sí que lo sabía–: Él lanzó esta Arca cerrada a las olas, para que nosotros la abramos y la podamos leer. Hoy, al abrir este antiguo mensaje, ¿qué encontramos?

 
¿PURA SANGRE O PURO CORAZÓN?

Antes de nada, ¿quién era Noé? ¿Quién era este hombre que fue escogido para un nuevo comienzo de toda la humanidad? ¿Por qué fue escogido? Las Escrituras nos dicen que Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.[1] Ya que tratamos aquí con el nivel de PARDES –sod, secreto, misterio– tenemos que preguntar: ¿qué tiene que ver esto con Noé? ¿Cuál es su secreto al encontrar gracia a los ojos del Señor?

Después de todo lo que hemos debatido hasta aquí, la más obvia sugerencia sería respecto a la línea de sangre de Noé. Varios comentaristas asumen que la expresión “perfecto en sus generaciones”[2] se podría leer, e incluso se debería leer en el sentido de su línea de sangre perfecta: Noé era perfecto en su genealogía. Su línea de sangre era pura, era totalmente humano, y esta es la primera y más obvia razón de por qué Dios le escogió.

Aunque debemos recordar que el Dios de la Biblia primeramente es Dios de corazones. Esta es la causa de por qué no tengo dudas de que el corazón de Noé era puro, y que desde luego, él era justo delante de Dios. Las Escrituras nos dicen muy claramente que ‘con Dios caminó Noé’[3] (a propósito, solo hay dos personajes en la Biblia que son descritos en este sentido: Enoc y Noé). Sí, Noé tenía una línea de sangre pura, pero también era justo delante de Dios; de hecho, estas dos cosas están conectadas y van juntas: la línea de sangre de Noé permanecía sin corrupción porque era justo. Estaba completamente separado del mundo de pecado y de los pecadores (y la mayoría de la gente) a su alrededor, –y es por esta razón que era perfecto en sus generaciones–. ¿Sabes que en hebreo la palabra kadosh, קדוש santo, también significa “apartado”? las palabras “at mekudeshet lee”, את מקודשת לי, que le dice el novio a la novia en la ceremonia del la boda judía bajo la chuppah, simultáneamente significa “tú estás apartada para mí” y “tú eres santa para mí”. Esto es exactamente lo que Dios más tarde espera y requiere de Su pueblo: ser santo, y estar apartado del pecado de este mundo. Noé, con su corazón puro, fue apartado del mundo corrupto y por eso transmitió una línea de sangre pura a la humanidad, no corrompida por la semilla demoníaca. Así, Noé era un candidato perfecto para el plan de Dios.

 

¿REDENCIÓN O EXPIACIÓN?

Sin embargo, eso es solo una parte del mensaje que Dios nos envía mediante esta historia. El punto central de la historia del Diluvio –Y se acordó Dios de Noé[4] – nos recuerda que este mensaje no es solo sobre el hombre, también es sobre Dios. Por eso, ¿cuál es la segunda parte del misterio que Dios quiere que veamos en esta historia?


Encontraremos la segunda pista en el Arca misma. Quizá recuerdes que, cuando Dios enseñó a Noé cómo construir el arca, Él le mandó: la calafatearás con brea por dentro y por fuera.[5] En inglés suena como a una mera descripción técnica y como que nunca le hubieses prestado mucha atención a este versículo. Sin embargo, cuando lo leemos en hebreo, descubrimos la raíz כפר  (kafar: kaf- pei-reish) : vehafarta ota mibait umihutz  bekofer. Probablemente estés familiarizado con Yom Kippur –es la misma raíz que tenemos en la palabra“Kippur”–. Yom Kippur significa Día de Expiación, por lo tanto, el significado de este verbo es: “expiar”. Sabemos, sin embargo, que Yom Kippur, igual que todo el concepto de expiación, sería introducido mucho más tarde. ¿Por qué entonces sería este verbo usado aquí, en la historia de Noé? No encontramos la palabra “expiación” o algo referente a la expiación, en nuestros textos traducidos, cualquier idioma en que se lea. Así pues, ¿por qué está aquí? ¿Por qué esta sorprendente raíz solo ocurre aquí en el texto hebreo –y entonces–, ¿por qué desaparece de la traducción? Esta palabra tiene mucho significado, muy profundo, muy importante para nosotros en su futuro significado de redención, y por lo tanto no debe ser ignorada.

Esto es un hermoso ejemplo de cuán profunda y polifacética es la lengua hebrea. Mira conmigo en el diccionario, y quedarás asombrado (tal como yo quedé y he estado desde entonces) por la increíble profundidad de Su Palabra. Ya que el hebreo es un idioma de raíces, la mayoría de las palabras están formadas por una raíz de tres consonantes, mediante el cambio de vocales y añadiendo diferentes prefijos o sufijos. Así pues, encontramos en el diccionario dos verbos con la misma raíz, con dos significados completamente diferentes:

(qal):  כפר  (kafar)  –  calafatear algo con brea; y

(piel) כיפר (kiper) – expiar, perdonar

¿Te lo imaginas? Este mandato tan técnico –calafatearás con brea por dentro y por fuera– en hebreo suena como algo parecido a una definición teológica. Desde luego, todos sabemos, que el Diluvio y el Arca son dos símbolos enormes de castigo para los malvados y de salvación para los justos; sin embargo, sin el hebreo, perdemos completamente algo que es obvio en el texto original: incluso fonéticamente, la historia de Noé es la historia de la redención y expiación, la palabra “expiar” está incluida actualmente en el texto original.

¿Ves aquí de qué se trata? El lenguaje de la Torá es dado por Dios, y por lo tanto es diferente a cualquier otro idioma humano: los significados de lo que todavía no había sucedido se muestran mediante el significado regular de las palabras. Más a menudo que no, las palabras de la Torá están impregnadas con esos futuros significados –con algo que todavía no ha sucedido–, que no fue visto por el hombre, pero que estaba instalado ahí por Dios. Aquí encontramos el Sod, el Secreto que Dios quiere que veamos en la historia de Noé: Sí, un hombre ha de ser apartado de un mundo corrupto y caminar con Dios –y así–, incluso aquellos que dentro del Arca de Noé que no eran ‘perfectos’ y todavía necesitaban ser “calafateados” por Dios: por dentro y por fuera. Desde el interior y desde el exterior.

 

[1] Génesis 6:8

[2] Génesis 6:9

[3] Génesis 6:9

[4] Génesis 8:1b

[5] Génesis 6:14

 

Si estos artículos abren tu apetito por descubrir los tesoros ocultos del hebreo bíblico, estaré muy feliz de proveer más información (y también un descuento) respecto a los cursos de eTeacher. Y también te animo a leer mi  libro, Abraham had two sons: es el único libro mesiánico que está escrito según el significado de las normas de PARDES, (clic aquí para mis libros: http://readjuliablum.com)

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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